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Toquecitos
En la primera tricota ante su público de la temporada, Los Andes recuperó la memoria para empacharnos de fútbol y hasta festejar un gol olímpico.
11-07-26-toques

• Una felicidad olímpica: Si bien no pudo de frente al arco, Alex Valdez Chamorro se tomó revancha del desvió del arquero Rufinetti a la línea de fondo. El disparo desde el ángulo derecho tomó rosca y se fue cerrando hasta superar al guardavallas en la altura, golpear en el palo y meterse definitivamente en el arco para dejar absorto a propios y extraños y hacer explotar la tribuna con su gol olímpico. “Le pegué con fe, pero cuando vi que pegó en el palo y entró no lo podía creer. Es mi primer gol olímpico y es una alegría enorme, más que nada porque sirvió para darle tranquilidad al equipo”, señaló el futbolista con sangre guaraní, tras marcar el segundo tanto de su equipo, aquel golazo. “En la semana practicamos mucho la pelota parada con el cuerpo técnico porque sabíamos que ellos se defienden bien. En ese córner intenté tirarla muy cerrada, buscando el área chica para complicar al arquero o ver si alguno la desviaba”, agregó el explosivo volante a la prensa, luego de hacer un gran partido. Con este tanto extraordinario, Chamo sumó dos goles en sus quince partidos oficiales. Pero no solo recibió elogios por su tanto sino también algunas chicanas como el entrenador Leo Lemos que dijo que “entre él (Valdez Chamorro), un poco el viento y la fortuna”, les dio tranquilidad cal equipo. Y hasta su compañero Daniel Franco lo gastó a pura risa: “Chamo se equivocó y metió un golazo. Le dije que pudo hacer lo que no ha hecho Messi. Una locura”, dijo el defensor en la conferencia de prensa. Hay que remontarse a 2005 para rememorar un gol olímpico de un futbolista de Los Andes: Pablito “Patitas de oro” González metió no solo uno sino dos en aquella memorable temporada de los pibes que dirigía el eterno Nene Díaz: uno con ayudita rival ante Temperley y el último contra Tristán Suárez. “En el gol pensé meterlo olímpico, por eso le pegué con chanfle y entró. Es la felicidad más grande que tuve en mi carrera”, decía el riojano, después de aquel gol en el clásico. "Veníamos de dos partidos donde las cosas no salieron y perdimos estar cerca de la punta. Sabíamos que Bolívar iba a ser un rival durísimo porque venía cerca de nosotros en la tabla. Por suerte pegamos en los momentos justos con los goles de Mauricio (Asenjo) y Matías (González), y pudimos regalarle este triunfo a nuestra gente que se lo merecía", contó Valdez Chamorro.

 

• Vuelve a subirse a la ola de los artilleros: Pese a que Los Andes generó muchas formas para marcar, Mauricio Asenjo presionó y aprovechó el error de Elías Martínez para abrir el marcador ante el achique desesperado de Rufinetti. Además de volver a ser un pilar con gran participación en el partido e incluso con una arribada que terminó asistiendo a Mati González para el tercer tanto, el goleador alcanzó a los siete goles en el campeonato y quedó a tan solo uno de los máximos artilleros de la temporada. Con esta cifra consiguió la misma cantidad de tantos que hizo el pasado año con la Milrayitas, casaca con la que suma 14 goles en 47 partidos. Sí, el goleado de Los Andes, como contamos, lo dejó solo al Turro González para que convirtiera debajo del arco el tercer tanto, el primero en su cuenta personal en la temporada. Luego el Rayo tuvo una segunda oportunidad casi de igual forma, pero la tiró por sobre el travesaño. Así llegó al noveno tanto en 85 partidos con la Milrayitas. 

 

• Debut: Con los pocos minutos que estuvo en cancha, Franco Tisera se convirtió en el catorceavo futbolista en debutar con la Milrayitas durante la temporada. Claro que en esta oportunidad no lo hizo con la clásica remera sino lo hizo con la nueva pilcha del Linaje de Barrio, para por lo menos, de a poco ir acostumbrándose al sentir Lomense cuando tan solo pasó poco más de una semana de la llegada del ex San Telmo.

 

• Una baja para la próxima: Sobre el final del partido, Julián Navas recibió una tarjeta amarilla. Así, el lateral acumula la quinta amonestación en el torneo, que obliga a Leonardo Lemos a realizar un cambio obligado en la última línea de cara al próximo compromiso.

 

PG